Ayer, en la última edición de Raw, Daniel Bryan se presentó
en el show para anunciar una noticia tan temida como esperada por los fans del
wrestling: el barbudo colgaba las botas.
Una noticia que se veía venir, ya que hace prácticamente un
año que no tiene actividad en el ring pero que a la vez nadie quería que
ocurriese. Todos los fans del dragón americano sabíamos que posiblemente la WWE
no le volviese a dar permiso para luchar al menos en su empresa pero siempre ha
habido un rayo de esperanza con respecto a esta decisión.
Una decisión dolorosa, ya que Daniel es uno de esos
luchadores que ama verdaderamente el wrestling y es su pasión pero a la vez
lógica ya que si seguía luchando posiblemente tendría problemas más graves de
salud, una decisión que finalmente tomó el propio Bryan al pasar revisión y ver
que los resultados no aconsejaban su vuelta a los cuadriláteros.
Y aunque se sabía que esto iba a ocurrir, personalmente
siento bastante pena porque haya terminado así su carrera en la WWE y es que
desde que veo wrestling que son ya más de 10 años, posiblemente ningún luchador
me haya llegado tanto como él. A continuación haré un extenso resumen de su
trayectoria en la WWE, con algunos apuntes personales.






